21 de enero de 2014

Quito: Entre 2009 y 2014 (Parte III)

La campaña para las elecciones de autoridades de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD), inició el 7 de enero pasado. El próximo 23 de febrero se votará por prefectos/as, vice-prefectos/as, alcaldes/as, concejales/as municipales y vocales de juntas parroquiales rurales. En dos entradas anteriores se hizo mención a la necesidad de tener presente el régimen de competencias que plantea la Constitución y se presentó a dos candidatos a la alcaldía de Quito (aquí), y se analizó la  propuesta presentada por el candidato del movimiento SUMA (aquí). Es el turno de analizar el plan de trabajo 2014-2019 presentado por Augusto Barrera (la propuesta, aquí). Sin embargo, siendo el caso de un candidato a la reelección, considero imprescindible analizar primero lo ya realizado para poder entender su propuesta a futuro. En este sentido, está entrada se centra en la gestión del Municipio de Quito en el periodo 2009-2014, y se deja para la próxima reflexión el plan de trabajo 2014-2019 presentado a la ciudadanía.

¿Por qué busca la reelección una autoridad pública? Porque cree en la necesidad de dar continuidad a un proceso en marcha. Claro, también hay quienes viven de la política y necesitan ganar elecciones para mantener sueldo y poder. Esos son peligrosos (y andan de candidatos por algunos lados). En el caso de Augusto Barrera, considero que la reflexión de presentación (aquí) da cuentas de que es una persona con trayectoria de militancia en la organización social desde la izquierda, y que su bandera es un proyecto político. Además, una primera (y no menor) carta de presentación para la reelección es que durante su gestión, a pesar de la dura oposición que se tiene desde varios medios y espacios contra MPAIS, no se ha tenido ninguna denuncia que ponga en juicio su honestidad. Denuncias se han dado en el Concejo Metropolitano, por ejemplo, por mal uso de bienes públicos contra una concejala y por intentar sacar del país cientos de miles de dólares sin declarar en el caso de un concejal alterno. Pero no hay denuncias que ponga en duda la honestidad del candidato a la reelección.

Augusto Barrera, es candidato a la reelección por el Movimiento PAIS (Patria Altiva i Soberana). Fue candidato por MPAIS en 2009 al ganar las elecciones primarias, y llegó a la alcaldía con el 43% de votos en las elecciones del 26 de abril de 2009. Se posesionó el 1 de agosto del mismo año. Es importante tener presente que Quito, como toda ciudad, se va construyendo y reconstruyendo. En los 40 años anteriores (para no ir más atrás), Quito tuvo ocho alcaldes vinculados en su mayoría a tendencia de centro y centro-derecha. Destacan entre ellos, Sixto Duran Ballén (1970 a 1978) y Jamil Mahuad (1992 a 1998) quienes después fueron Presidentes de la República, y Paco Moncayo (2000 a 2009) a quien siempre acompañó Andrés Vallejo de la Izquierda Democrática (ID).

Desde la posesión de Augusto Barrera, como Alcalde del Distrito Metropolitano de Quito, a la fecha han pasado cuatro años y medio. Para analizarlos tomo como base el informe de rendición de cuentas presentado en agosto de 2013 (aquí). De entrada se plantea que “trabajemos juntos con orgullo, sigamos construyendo el Quito del Buen Vivir, del progreso, de la igualdad. El Quito que queremos” (Pág. 3). Esta cita da cuenta de lo que señala ahora en el plan de trabajo 2014-2019, “que se ha hecho mucho, pero que queda mucho por hacer”, denotando que se reconoce un proceso de construcción (con avances, limitaciones y contradicciones) y justificando la necesidad de dar continuidad.

Hasta 2009 existía en el Municipio lo que se denominó una “estructura paralela”, que dispersaba la autoridad pública entre corporaciones metropolitanas y empresas (que privatizaban los servicios públicos). La ciudadanía conoce que eso llevo al despilfarro de recursos públicos. Entre las acciones que se implementaron en la administración de Augusto Barrera se encuentran la liquidación de ese “Municipio paralelo”, la consolidación de una gestión integral, la transformación y fortalecimiento de empresas públicas, la creación de secretarias generales como unidades rectoras, y el fortalecimiento de las administraciones zonales. Proceso que toma tiempo, pero indispensable para poder planificar la ciudad, generar eficiencia y lograr integralidad en la gestión municipal.

Otra acción ampliamente reconocida fue la renegociación del Nuevo Aeropuerto Internacional de Quito, logrando cerca de USD 600 millones en beneficio de la ciudad. Además, se obtuvieron los permisos técnicos y licencias ambientales que no se tenían. Se terminó la adecuación de la E-35, se inició la construcción de la ruta Collas por parte del Gobierno Central, se inauguró la fase I de la Ruta Viva, y está en marcha la construcción del nuevo puente del Río Chiche (el original fue instalado hace 50 años, y ninguna administración municipal construyó uno nuevo en ese tiempo). Es importante señalar que la Ruta Viva fue alternativa a la ruta por Gualo (que ahora propone, nuevamente, otro candidato a la alcaldía) por su costo elevado y debido a que no servía a centros poblados (como si lo hace la Ruta Viva). Además, se debe señalar que la anterior administración dejó un proyecto de aeropuerto con condiciones financieras perjudiciales para la ciudad, y sin vías.

Un logro importante, fue la decisión de inaugurar el nuevo aeropuerto, liberando del ruido y el riesgo a la población de Quito (el antiguo aeropuerto estaba en el medio del centro urbano), y generando nuevo espacio público, con el Parque Bicentenario (en el cual se realizan varios proyectos que incluyen áreas de recreación y esparcimiento, centro de exposiciones, colegio, y una de las estaciones del Metro de Quito). Infraestructura vial y aeropuerto que no se hizo en muchos años, ni siquiera por quienes fueron alcalde y después Presidente.

En Quito, entre agosto de 2010 y junio de 2013, se realizaron 4.966 obras, distribuidas en las ocho administraciones zonales. La inversión se distribuye en cuatro grandes prioridades: vivienda, agua y saneamiento; infraestructura comunitaria; espacio público; y movilidad y transporte.

Movilidad y transporte es uno de los grandes retos de la ciudad. El parque vehicular en 2009 era superior a los 400 mil vehículos, en 2013 aumentó a 600 mil. Pero una ciudad no es una gran pista de autos (menos de carros chocones). Una ciudad se encuentra en un espacio limitado, con propiedades privadas, espacios públicos, ríos, quebradas, etc. Y en el que se movilizan millones de personas de diferente manera. En 2011, el 67% de viajes motorizados se realizaba en transporte colectivo, el 13% a pie, el 4% en taxi y el 0,25% en bicicleta. Menos del 16% en auto particular. La movilidad de una ciudad, que nunca tuvo planificación a futuro, no se resuelve en cuatro años y medio. Es importante decir que esta administración, como las anteriores, heredo un problema que explota con el crecimiento exponencial del parque vehicular. Ahora, existe un proyecto en marcha para construir un sistema integral de movilidad, que prioriza el transporte público colectivo, que brinda mejores condiciones para peatones y que apuesta por medios alternativos no motorizados. Parafraseando a Augusto Barrera, es un modelo para movilizar personas, no autos.

Como eje del sistema de movilidad se propuso el Metro de Quito (más información, aquí), a la fecha se completó el financiamiento por cerca de USD 1.500 millones, para la primera línea que irá desde El Labrador hasta Quitumbe; se construyen las estaciones multimodales de El Labrador y La Magdalena. El proyecto genera 3.000 puestos de empleo en la construcción y 800 en la operación, permite la integración de la ciudad en cerca de media hora. Genera un sistema de movilidad eficiente y sustentable y mejora la productividad de la ciudad. Además, se avanza en el sistema de caja común (más información, aquí). A 2013, se incrementaron 360 mil nuevos usuarios en el sistema, y para ello se aumentó 80 nuevos buses articulados en el corredor Suroriental, se puso en funcionamiento el corredor Suroccidental con 23 líneas nuevas, se rehabilitaron las 26 paradas del corredor Central Norte, y se amplían recorridos a medida que se avanza con la regularización de barrios y se construyen accesos adecuados.

Por su parte, se ha quintuplicado la oferta de ciclovías en Quito, y se inauguró el sistema de bicicletas públicas BiciQ. No todos/as están contentos/as. Entre las críticas se señala que somos pocos/as los usuarios/as. Pero aquí aplica la frase “constrúyelo que vendrán” (interesados ver, por ejemplo, aquí y aquí). Es una apuesta por generar una ciudad sustentable. Las ciclovías se conectan con las paradas del sistema integral de movilidad, y los vehículos de transporte colectivo deberán tener facilidades para bicicletas. Parte del proceso es incentivar el uso de la bicicleta, no como deporte, sino como medio de movilidad (reconociendo sus potencialidades y limitaciones).

Recuperar la planificación toma su tiempo. Ahora se cuenta con un Plan vial que piensa la interconexión de Quito con la región y el país. De 14 proyectos, se han concluido dos, nueve están en ejecución y dos tienen estudios completos. La inversión es de USD 580 millones. Se construyeron 7 intercambiadores, 1.300 accesos a barrios, y se repavimentaron 1.000 Km carril de vías. Esfuerzo no menor, pero tampoco suficiente. Dentro del plan de trabajo 2014-2017, la propuesta “Mi Barrio Q” plantea lograr el 100% de barrios con accesos viales adecuados, y en la propuesta “Infraestructura víal” se plantea el programa plurianual de mantenimiento de la red vial urbana y rural.

En gestión del tránsito se implemento el “pico y placa”, lo que reduce cerca del 20% de vehículos (¿Cómo sería el tráfico sin pico y placa?), y se cuenta con 7.500 plazas de estacionamiento tarifado (“zona azul”). Quito, a finales de 2013, asumió la competencia de control de tránsito (la tenía el Gobierno central), y ahora cuenta con la Agencia Metropolitana de Tránsito y Agentes Civiles. Se han regularizado a 5.200 taxis, 1.500 busetas escolares y 3.300 camionetas de carga. La regularización de taxis da seguridad a la ciudadanía, pero genera inconformidad en quienes antes conducían sin control.

Pensar la ciudad, es diseñar un sistema de centralidades. Se inició el programa de revitalización del Centro Histórico con soluciones habitacionales, plazas, bulevares, y un complejo cultural, recreativo y deportivo en el viejo terminal terrestre de Cumandá. Se inauguró el Nuevo Aeropuerto Internacional de Quito, en el que ahora se generan articulaciones productivas y la Zona Especial de Desarrollo Económico (ZEDE). Se abrió el Parque Bicentenario, que cuenta con 100.000 visitantes semanales, y se avanza por fases en su consolidación. En Quitumbe se consolida su centralidad con la Plaza Quitumbe (la más grande de Quito). En barrios y parroquias se recuperan espacios públicos, por fin se avanza en el soterramiento de cables, se mejoran mercados y plazas, se construyen bulevares, y se inauguraron 40 Centros de Desarrollo Comunitario (CDC), descentralizando la infraestructura y equipamientos.

Sin duda un cambio trascendental en Quito es la red distrital de espacios públicos y áreas verdes. Ocho nuevos parques metropolitanos en cuatro años y medio, se ha intervenido en 735 parques y espacios verdes recreativos y se implementan juegos inclusivos. Se trabaja para que el 68% del territorio del distrito sea patrimonio natural, se implementan sendos programas de siembra de árboles. Quito es cada día más verde, y los espacios son para todos/as.

Para la seguridad, se han conformado 1.891 comités de seguridad ciudadana, que elaboran los planes de seguridad de barrios, y se integró la mesa ciudadana de seguridad. Se han instalado 7.563 sistemas de alarmas en barrios, se ha creado 36 espacios públicos seguros, y se ha colocado nueva iluminación en 1.065 sectores de la ciudad. Se han invertido USD 32 millones en alarmas comunitarias, espacios seguros, Unidades de Policía Comunitaria (UPC), adquisición de un helicóptero, vehículos, motos, combustible y conectividad al sistema de vigilancia ECU 911.

Para mejorar la producción y la productividad se construye un parque industrial con equipamiento de calidad y se impulsa la Zona Especial de Desarrollo Económico (ZEDE). Con la Ordenanza 406 se fomenta la generación de alianzas público-privadas, se cuenta con un departamento de servicios para empresarios. Se han desarrollado 25 nuevos espacios de comercialización, y se potencia a las compras públicas como instrumento para generar empleo digno. La Bolsa Metropolitana de Empleo ha capacitado a 42 mil personas y ha vinculado laboralmente a 19 mil, se ha apoyado a más de 1 mil emprendimientos. En turismo, Quito es el principal destino del país y uno de los 10 más importante de América Latina. Quito ganó el premio a mejor destino turístico. Se pasó de 460 mil turistas internacionales en 2009 a 530 mil en 2012, la meta al 2019 es 1 millón. El empleo en el turismo aumentó en 7% entre 2009 y 2012. Se fomenta el desarrollo productivo y se genera trabajo digno y equidad.

Se está ordenando el territorio. Se cuenta con Planes de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDyOT) y se implementó la Agencia Metropolitana de Control. Se trabaja con la comunidad en la gestión de riesgos. Se elaboró el Atlas de Amenazas Naturales del DMQ, se construye infraestructura adecuada, se implementaron protocolos para la administración de desastres, 24 albergues y 30 sitios seguros.

Derecho a la ciudad es vivir con dignidad. Se han regularizado más de 300 barrios en cuatro años, antes se regularizaban 10 por año. El 97,8% de vivienda tiene agua potable (99,5% en zonas urbanas). Se construyeron 325 Km de redes de agua, y se ha reducido el consumo doméstico (por concienciación). La cobertura de alcantarillado es de 91,8% (96,5% en zonas urbanas). Se concluyeron los estudios para descontaminar y depurar las aguas de todas las quebradas y se construye la primera planta de depuración de aguas residuales. La cobertura de recolección de basura es del 97%. Ahora la gestión es 100% municipal, y se avanza con la contenerización (en la propuesta 2014-2017 se plantea la contenerización al 100% de la zona urbana).

Para inclusión, a junio de 2013, se crearon 303 puntos de “60 y piquito” donde participan 15.000 adultos mayores, se tiene el programa JovenesQ con 30.000 jóvenes, y se impulsa proyectos de Casas de la Niñez. Se implementó la gratuidad en los servicios de salud municipales. Se construyen tres hospitales públicos nuevos (no se hizo uno solo en 30 años), se implementa de manera progresiva la gratuidad educativa municipal, se construyen unidades educativas generando nuevas centralidades, se han re-escolarizado cerca de 7.500 jóvenes con el programa de Ciclo Básico Acelerado (CBA), y se han invertido USD 5 millones en infraestructura deportiva en las ligas barriales.

Hay que estar cegado para negar el cambio que ha tenido Quito. Pero tampoco se puede pensar que todo está bien (y nadie lo ha dicho). Hay muchos quiteños/as que aún han tienen condiciones de vida inadecuadas, se requieren mayor esfuerzos en movilidad (con énfasis en transporte colectivo y movilidad no motorizada) y mantenimiento de infraestructura vial, es necesario avanzar con fuerza en desarrollo productivo (inclusivo), ampliar alianzas público-privadas-comunitarias, fortalecer la seguridad, incluir a todos los sectores en la construcción de un proyecto de ciudad sustentable, construir ciudadanía con participación y responsabilidad, mejorar la eficiencia de tramites municipales y la calidad y calidez de la atención, y agilitar las obras que se encuentran planificadas o en fase de implementación (garantizar los plazos establecidos, y asegurar la calidad y excelencia de las mismas).

Se ha hecho mucho, pero queda mucho por hacer. El cambio debe llegar a todos/as y en todo. Hay pendientes. En este momento, la continuidad es un factor fundamental, dado que existe un proyecto en marcha. Pero es importante que cada uno/a revise la propuesta 2014-2019 (aquí) para sacar conclusiones.